lunes, 23 de febrero de 2015

Sobre la televisión basura - Paolo Astorga

Sobre la televisión basura



Escrito por: Paolo Astorga


“No podemos cerrar los ojos, la televisión es paideía porque le hemos dado ese reconocimiento y casi nadie puede escapar de ello. Hoy es muy común que los padres entreguen a sus hijos a los contenidos de una televisión cuya finalidad no es la educativa, sino la modélica, la persuasiva, la que impulsa al consumo, no al pensamiento”.


La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.
Federico Fellini



En Homo videns (1998) Giovanni Sartori nos dice que la televisión es una paideía, “un instrumento antropogenético” que genera un tipo de ser humano. Nada más cierto. La televisión es un medio educativo, sin duda, pero no desde la perspectiva de “educación edificante”, sino solo un medio para “recibir” modelos de pensamiento y acción. La televisión es una paideía, porque no solo nos entrega “contenido”, sino que nos forma un modo de ver el mundo, una perspectiva psicológica de este, una verdadera pedagogía del entretener y del ocio.

Ahora bien, frente a este debate en torno a la televisión basura, hay puntos importantes que resaltar: ¿Es el medio el culpable? ¿Son en sí los contenidos basura de las televisoras lo que genera los altos índices de mediocridad, de crisis educativa, de violencia o corrupción? Creo que la cuestión debería centrarse, en primer lugar, en entender que los medios de comunicación masivos, hoy en día, no buscan ofrecer una labor educativa que forme ciudadanos mejores, sino solo esta se reduce a una actividad económica que debe serles rentable más allá de cualquier código ético. No podemos cerrar los ojos, la televisión es paideía porque le hemos dado ese reconocimiento y casi nadie puede escapar de ello. Hoy es muy común que los padres entreguen a sus hijos a los contenidos de una televisión cuya finalidad no es la educativa, sino la modélica, la persuasiva, la que impulsa al consumo, no al pensamiento. Por ello muchos programas -sobre todo los superficiales- buscan apelar a una serie de estrategias muchas de ellas simplonas, estúpidas o patéticas para generar la “atención” de su público y “vender” no solo el contenido, sino los estereotipos e ideas que harán que se consuma los productos que esta ofrece. Por ello no es extraño ver que mucho de estos programas realities son vistos por niños y adolescentes, aquellos que son más fáciles de persuadir al consumo, a la idolatría y a la cosificación fetichista. Un niño, por ejemplo, desea que le compren tal o cual juguete de su equipo favorito, no se pierde ni un capítulo de su programa porque él y sus amigos son parte de ese “conflicto”, aunque los valores son inexistentes y se exacerba un modelo mediocre, violento o de alto contenido sexual.

Y es que la televisión no tiene como esencia la educación sino el entretenimiento. No entendemos que el problema de la proliferación de estos programas que priman la estupidez y la superficialidad son en realidad los verdaderos “padres y maestros” de muchos niños. Muchos padres han dejado la labor educativa, formativa y hasta de reconocimiento de identidad a la televisión y a estos “héroes de ficción”. Y es allí donde aparece el verdadero problema: el abandono de la responsabilidad de los padres por la educación de hijos que no solo tengan “valores”, sino que puedan aspirar a un desarrollo que no solo esté dado por la fantasmagoría de la fama y el escándalo.

El problema no es la televisión basura, sino la necesidad de un compromiso de la familia. No se trata de cambiar el canal, sino de tomar la responsabilidad de criar bien a los hijos. Lamentablemente, el morbo por la chismografía, por vivir de la vida del otro es una constante que escapa de la ficción de los realities y se convierte en actividad cotidiana.

La televisión basura es una adicción, es una necesidad porque no existe un deseo por la superación, sino solo el consumo de la moda. Quien se aferra a ver más de cinco o seis horas diarias de televisión no busca construirse o desarrollarse, no busca crecer, sino solo entretenerse, matar el tiempo, “hacer hora”. Buscan  una liberación que sin embargo los ha esclavizado a ser simples telespectadores pasivos y dopados, ya que como dice Sartori: “La televisión produce imágenes y anula los conceptos y de este modo atrofia nuestra capacidad de abstracción y con ella toda capacidad de entender”. Es cierto, no entendemos, sino solo reímos, nos excitamos y sentimos, pero no entendemos. Estamos bien, pero no reflexionamos acerca de las consecuencias de estar en ese “bien”.

La televisión es siempre un escape, una justificación. No podemos llamarla la raíz de todos nuestros problemas, pues, es solo un producto más de consumo. Sin embargo, tampoco se puede anular a las voces disidentes y críticas de la misma. El gran problema radica en que una gran mayoría de nosotros avalamos el contenido basura de la televisión, vivimos de ese contenido, lo compartimos en nuestro círculo familiar o amigos. En mi experiencia como docente, por ejemplo, he observado cómo niños de entre ocho a diez años debatían apasionadamente sobre si tal o cual líder de tal o cual equipo era malo y “tramposo” por ser un “perro” o de que si ser “Candy” era lo mejor para tal o cual participante. Lo lamentable no está por cierto en las expresiones violentas, machistas y repudiables de estos niños que, me temo, no conocen muy bien el contexto de las mismas y solo las repiten como una moda más, sino que es el abandono, el casi nulo deseo de los padres por dedicar tiempo de calidad a los hijos. Muchos los ven como una “molestia” o se excusan con el argumento de que trabajan todo el día. Por otro lado, no se puede esperar cambiar la televisión basura por una más “limpia” si es que vivimos en un país tan desigual donde una gran mayoría avala muchas formas de violencia, de indiferencia y discriminación.

Hoy el modelo es simple: vivir en el éxtasis, en la disolución de los límites y de la reflexión. El espectáculo no solo es la estupidización, sino la especialización de lo estúpido, es decir, una profesionalización para estupidizar y ser estúpido. La primacía de una sociedad de la irresponsabilidad cada vez va tomando mayor fuerza, pues, se ha reforzado como dice Byung-Chul Han al homo ludens, es decir, al hombre que se perpetúa en el juego. El juego, como simulación, es y será siempre un espacio “seguro” donde se podrá tener libertad irrestricta. La sociedad de hoy, la sociedad relajada y ensimismada en el juego y el confort niega el juicio de valor por el placer. El hedonismo es el criterio básico para generar una escala de valores.

De manera perfecta en su libro Del tener al ser (1991), Erich Fromm indica que hemos creado una idea de libertad que ha despojado los criterios de elegir y actuar, por el tener, por el poseer. Respecto a esto, la televisión sigue siendo eso que nos permite tener, pues, al vivir de la televisión, tengo no solo un momento de “entretenimiento”, sino un motivo para llenar mi vida.

Aunque suene patético muchos programas de la televisión basura buscan exactamente eso: ser parte de la vida de los televidentes. Que se conviertan en receptáculos de sus contenidos y valores y que lo serio, lo reflexivo, lo que genere un desarrollo crítico y “elevado” del ser se transforme simplemente en una mera aceptación de apariencias por verdades.

Y es que es el aburrimiento el dios castrador del que huimos. En un mundo desquiciado donde la comunicación realmente es una forma de dominio, la televisión se muestra como una ventana que desnuda en un gran porcentaje nuestra idiosincrasia y sobre todo, la refuerza.

Marco Aurelio Denegri en el artículo “¿Queremos realmente cambiar?” (Poliantea, 2014) es directo en esto: “antes de renunciar a nuestra comodidad, preferimos abismarnos y perecer.” La televisión hace que disfrute del confort, pero también de la apariencia de que estoy actualizado, de que me encuentro en un estado feliz y descomplicado, me distensiona, me permite “olvidar” mis responsabilidades, además genera en mí placer.

El síntoma de tener una televisión basura donde no solo los contenidos, sino el consumidor mismo es también un coprófago, responde a un problema que escapa de la mera incidencia de la televisión misma, es una situación que debe centrarse más en la responsabilidad social, en la conciencia de las gentes frente a la dominación de sus psiquis.

Román Gubern (2000) en su extraordinario libro El eros electrónico plantea que la cultura del espectáculo afirma la imagen como medio de consumo, pues, “en nuestra sociedad mediática las imágenes certifican la realidad y, si no hay imágenes nada ha sucedido y nadie se inmuta”. Vivimos, como vemos, en el mundo del “telever”, es decir, asistimos a una realidad virtual y lejana que se nos presenta como verdad y hacemos que el televisor sea el medio central de nuestra vida hogareña, de nuestra realidad. No es raro por ello que muchas personas no solo posean un televisor, sino más de dos o tres.

Como dice Gubern la televisión es “el escaparate de los deseos”, es decir, una ventana que nos seduce, que nos enamora con la imagen y su narratividad ficcional, con su poder para vivir de la vida de los demás. Es por esto que a muchos les encanta saber qué pasó ayer con la pelea de fulano o mengano, qué sucedió en el capítulo anterior de la miniserie o cuál fue el último “ampay” de tal o cual futbolista.

La sociedad actual se ha acostumbrado a despojarse de sus aspiraciones y solo se ha concentrado a vivir en la austeridad de los propósitos. Pocos andan construyéndose un futuro mejor, muy pocos son consecuentes con sus actos y aceptan la responsabilidad de sus vidas y la angustia de sus posibilidades. Con la televisión, sin embargo, el deseo por crecer, por mejorar, por vivir mejor, se reduce a un estado de pasividad, de mera expectación, de disfrute espectacular. La televisión es un fetiche tan sensible a la idolatría que hoy por hoy su principio central es crear “estrellas”, personajes ficticios reconocibles por alguna cualidad que muchas veces linda con lo simplón y estúpido.

El mundo de hoy debe infantilizarse, debe volverse poco serio, para que el elegir sea más rápido y la velocidad y la superficialidad con la que consumimos y tenemos sea la paradoja del insatisfecho.

Y entonces viene la pregunta de cajón: ¿Por qué veo televisión basura? Aunque las justificaciones serán varias, el problema está centrado en el hábito, en el deseo, en ese placentero momento en donde puedo desglosarme de mis responsabilidades y doparme. Por consiguiente, es de suma importancia entender lo siguiente: La televisión no es ningún educador, solo es un entretenedor, su finalidad es mantenernos con la extrema atención hacia ella lo más que se pueda. Mientras que la educación busca siempre el cuestionar, la constitución del ser; la televisión basura solo el convencer, el conectar, el generar imágenes espectaculares para crear un sujeto que consuma, que compre, que tenga.

En suma, lo cuestionable no se debe centrar solo en los contenidos ofrecidos por los medios de comunicación, sino en crear como sociedad en conjunto una mejora del futuro de la misma y más aún de los niños. Aunque es importante el reclamo y la protesta por mejores contenidos en la televisión nacional, también nos urge una toma de responsabilidad con la educación en el hogar. La televisión jamás será el sustituto de los padres, ni mucho menos la mejor educadora. Es solo el medio más grande y masivo para entretener, para homogeneizar, para crear un solo tipo de hombre y de mujer que huye de ese miedo de no tener ninguna excusa para elegir y crear.

domingo, 22 de febrero de 2015

Entrevista a Raúl Heraud - Paolo Astorga

Entrevista a Raúl Heraud
La vida es un eterno compromiso, quien no esté comprometido con la vida, con sus sueños, con su especie, no debería estar aquí”.



Entrevista realizada por: Paolo Astorga


¿Desde cuándo comenzó a escribir? ¿Por qué?
Desde los 12 años, mi padre tenía una biblioteca babilónica, era como estar dentro de un mundo donde los libros parecían formar interminables edificios, cuadernos de distintas formas  y tamaños, sentía mucha curiosidad, fue así que comencé a leer y posteriormente a escribir debido a mi admiración por los poetas que leí en esa biblioteca Alejandrina, Machado, Rafael Alberti, Javier Heraud, Scorza, Luis Hernandez, Verástegui, Withman  y otros más.

¿Qué es para usted la Poesía?
Es mi diván, mi psiquiátrico, dios, la nada, el origen y el fin, totalidad, el infinito en expansión.

Cuéntenos sobre su vida, sus obras, sus proyectos, su actividad literaria
Soy psicoterapeuta, hipnoterapeuta clínico, creo en la reencarnación, en la eternidad del alma, mi vida gira en torno  a fundamentos espirituales, no soy religioso, pero creo en Dios, no en ese dios de cartón que nos presenta occidente, sino en algo mucho más trascendente.
He publicado mucho, más de lo que en realidad debí publicar. Y he escrito menos de lo que me hubiera gustado  escribir.
Proyectos tengo muchos, ahora estoy escribiendo y corrigiendo, leyendo lo que caiga en mis manos.

¿Cómo define su poesía?
En búsqueda siempre

¿Cree que el poeta es un ser obsesivo?
Totalmente, debería pasar por psicoterapia permanentemente

¿Qué escritores o poetas han influenciado en su producción literaria?
Muchos, hasta el día de hoy me influencian poetas y no poetas, Vallejo, Artaud, Panero, Luchito Hernandez, Verastegui, Bukowski, Parra, Benedetti, Dante Alighieri, Machado de Asis, Kubler Ross, Albert Ellis, Milton Erickson

¿Qué tan importante para usted es la literatura?
Es importante para conocer mundos que no están en este plano, para crecer espiritualmente, saber que un mundo mejor es posible.

¿Es necesario que el escritor sea un hombre comprometido?
La vida es un eterno compromiso, quien no esté comprometido con la vida, con sus sueños, con su especie, no debería estar aquí

¿Cuál es el fin de su poética?
Decir

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a través de los años?
Es como el Dr  Jeckyll, y Mr Hyde cambiando siempre, entre el bien y el mal.
  
Dentro de su  producción literaria, ¿Qué obra elegiría usted por optar en una en especial?
Cada cual fue especial en su momento.

¿Qué hace antes de escribir?
Cazo alienígenas

¿Qué opinión tiene usted sobre la poesía que se publica en la actualidad?
Hay de todo, hoy por la distancia no leo a  los nuevos, pero felizmente las redes siempre te entregan algo

¿Qué es para usted un buen libro?
Un buen libro es como ver a dios bajando del cielo armado hasta los dientes (eso me lo dijo una vez el gran Enrique Verástegui)

¿Cómo ve usted hoy la industria editorial? ¿Cómo autor, qué soluciones le daría a este problema?
Hay algunas editoriales serias en Lima, independientes, que se especializan en poesía, gracias a ellas, existimos.

¿Cree en los concursos o certámenes literarios?
No, pero he participado en algunos

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión literaria por Internet, como revistas literarias, blogs, páginas sobre literatura, redes sociales, entre otras?
Tienes al instante todo lo que se hace en el ambiente literario en cualquier parte del mundo, eso aporta mucho al conocimiento y desarrollo de los escritores

¿Cuáles son las obras que recomienda leer?
Poemas del Manicomio de Mondragón  de Leopoldo María Panero
Los adioses de Manuel Scorza
Viaje a parca y otros poemas de Luz María Sarria
El Arte de Navegar de Juan Ojeda
En los extramuros del mundo de Enrique Verástegui

¿Cuál es el consejo que daría a los nóveles poetas?
Escribir y corregir hasta el final de los tiempos

Por último: ¿desea agregar algo más?
Que somos producto de un experimento alienígena, la historia que nos han contado los libros es mentira, nuestros creadores son Reptilianos Draconianos, fueron expulsados de algún confín del universo y llegaron a Orión, hibridaron al ser humano para que seamos sus esclavos eternamente, ellos son quienes manejan el mundo a través de una orden oscura llamada Illuminati, se alimentan del dolor humano. Manejan nuestro mundo a su antojo, primero fue a través de las religiones, luego con las guerras, ahora desde la tecnología. Mueven los hilos de nuestra existencia, envenenando nuestros alimentos, destruyendo nuestros recursos naturales, cegándonos con drogas, con el fin de que seamos siempre sus esclavos, su granja humana para el servicio de sus macabros planes. Es momento de despertar.


POEMAS DEL AUTOR


La verdadera historia de Billy the kid

Billy the kid escucha Talking Heads en la Plaza San Martín
por las noches se sienta a tirarle migajas de pan a las palomas que vuelan
desde la catedral
sueña con besar a las muchachas en las bancas de los parques
donde los borrachos y artistas escriben sus historias a  media tarde
entre  fotógrafos y floristas  se enamoró de Anna 
una hermosa mujer con el rostro estilizado como el de una diosa Inka
nunca supo el porqué de esa extraña predilección
por las chicas más bonitas y melancólicas
la otra noche saliendo del  bar
 Billy le contó a Anna que sobre estas calles ya no crecían magnolias
que solo hay ángeles y demonios que saltan al vacío
un doloroso silencio  como de cementerio impregnó el corazón de Anna
aquí el amor no significa nada dijo Billy
la tristeza es como una rosa en agonía
él aspiró el humo negro de su locura
puso en la vieja rockola una canción de Hendrix
miró con ternura a la muchacha mientras ella  lloraba
con los ojos cerrados dentro de un mundo sin tiempo
huyamos  de aquí Anna
ocultémonos de esta ciudad y su maldita canción sin futuro
piérdete conmigo sobre esta calle perfumada de girasoles,
antes que la realidad nos pegue un tiro,
un extraño presentimiento se apoderó de ella, en las calles
las palomas habían desaparecido de los parques
y ya no habían más niños jugando en las azoteas del mundo,
te amo,  susurró Billy,  mientras se alejaban del olor a tristeza que a esa
hora de la noche salía como una peste desde el fondo de las discotecas,
ella cerró los ojos  y cabalgó junto a él sobre las violentas calles incendiadas,
siguió la música de su corazón.



A los Parnasianos

Pobre poeta que he sido
siempre con el santo de espaldas
únicamente dueño de mis magullados versos
ninguneado por los dioses de la culta Lima
que hicieron oídos sordos a mi relampagueante voz
fui arrojado del Olimpo esta mañana
por no pertenecer a la estirpe ni a la argolla literaria capitalina
porque no soy digno de llamarme poeta,
porque nunca leí  Ave Soul
ni entendí Trilce
ni le rendí honores a Luchito Hernández
ni brindé en nombre de los Hora Zero
qué horror!
ahora me despido de todos
escribiendo desde el ostracismo
este humilde panfleto sin intelecto
fui vilipendiado negado crucificado casi muerto
por los sesudos apóstoles del stablishment cultural
siendo objeto de risas
de mofas sin ningún sentido
me apartaron de los grandes bardos consagrados que se matan por aparecer en diarios y revistas como si se tratase de la nueva puta de moda
de los críticos despiadados que toman daiquiris en el Haití
escriben en El Comercio y desprecian todo lo que no se encuentre dentro de la elite ilustrada
de los falsos profetas de mi generación
que hacen de los halagos un mercado solo para los privilegiados de siempre
de los alquimistas que lo saben todo, que lo escriben todo y son merecedores
de grandiosos homenajes y premios solo por formar parte de las antologías oficiales
escritas por la santa cofradía intelectual
de los gánsteres de la palabra que convierten  a poetas  en cadáveres
por encargo
de los que se creen los iluminados de la poesía peruana y no son nada más que tristes acomplejados
que se autoproclaman como los pensadores del nuevo milenio y son incapaces de escribir una cuartilla decente
adiós poetas encumbrados, les dejo su noche hipócrita y embrutecida por sus deseos de notoriedad
 adiós a los minúsculos personajes que se disputan la honra en tertulias baratas y absurdas  guerras teóricas para la platea
adiós a los tristes carroñeros de la palabra que se arrastran cada noche por  apestosos lupanares para alquilar su decencia por tres cervezas
adiós a los seudo pensadores que viven convencidos de ser ellos  y no otros los elegidos, autoproclamándose cada vez que pueden como las únicas voces de la década
adiós a los muertos de hambre que están seguros que la palabra tiene precio y viven de la poesía como larvas, adiós a los que alucinan que la gloria se logra armando escándalos por nada
adiós a los poetas alpinchistas, a los poetas subtes y a los poetas light que creen que hacer arte es tirar contra otros cientos de kilos de mierda solo porque se odian a sí mismos
adiós a los que buscan fama desesperadamente y viven tocando las puertas de columnistas hambreados que les ofrecen una miserable nota por un plato de lentejas
adiós a los pobres diablos que se creen con el derecho de decir quién es poeta y quien no, a quienes encumbran sus nombres antes de saber leer y escribir
adiós a los vanguardistas de alcantarilla, a los pensadores de bares y cuchitriles que aman la mediocridad y odian la belleza
adiós  a los poetas poseros a los poetas malditos y a los poetas huachafos que caminan ebrios buscando fama por el centro de la ciudad dando de gritos solo para que volteen a mirarlos, porque esto es lo que han erigido los olímpicos dioses de la poesía, un palacio de serviles y esclavos del favor, un cabildo de envidiosos que viven de la ponzoña y la afrenta, porque solo la divina providencia sabe lo que necesitan sus siervos, y porque nunca fui digno de ser como ustedes
adiós queridos argolleros parnasianos
adiós sagrados traficantes de la palabra.


80s

No sé si recuerdas que fuimos jóvenes  y hermosos
que cabalgamos desnudos por esta ciudad fantasma
como inmortales
más fuertes que dios
no sé si recuerdas, fuimos  salvajes y cantamos
please let me get what i want de Morrisey
una botella de trago fue nuestro reino
en los parques nos enamoramos libremente
como amapolas ardimos por las calles de madrugada
vestidos con trajes negros en fiestas wave
íbamos a cambiar el mundo
con nuestro espíritu beat y una colt en el corazón
brillábamos mucho más que las flores
te acuerdas?


Poema de Alicia en el país de las maravillas

Alicia no vive en el país de las maravillas
pasea por el Jirón de la Unión
bebe vodka
fuma cigarros mentolados
se pinta el pelo de color naranja
escucha a Lou Reed y visita al psiquiatra
solo por los calmantes
Alicia no cree en dios
ni en la derecha
tampoco en príncipes ni cenicientas
tuvo un hijo que murió al nacer
a veces le lleva flores al cementerio
antes de dar el salto soñó que viajaba
en su alfombra mágica
mientras volaba
incendiaba la ciudad
junto a Sherezade
Alicia se emborrachaba en los bares
donde coleccionaba sombrereros locos por venganza
una mañana la encontraron sobre un charco de sangre
con las venas rotas como sus sueños
y la foto de su hijo
en el bolsillo
Alicia tenía 23 años
nunca creyó en el amor.
                                 


Sobre el autor:
Raúl Heraud Alcázar (Lima, 1970) Licenciado en Psicología, Hipnoterapeuta clínico, hizo estudios en la especialidad de Psicología social en la universidad de Alicante, España,  Ha publicado los poemarios Hecho de barro 2001  y Respuesta para tres o cuatro en el 2002 bajo el fondo editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, “El arte de la destrucción” 2006, Teatro de la crueldad, Lima 2009, “Orange ode”  2009. “Restos”  2011, La flor de la locura, Chile 2011, La piedra elemental  Ecuador- 2012 y las antologías “Antología de la nueva poesía cubana 1970 – 2010”  – 2010, Rito Verbal, Muestra de poesía peruana 2000 – 2010, 2011, El Fin, poesía ecuatoriana, 2012. Ha sido incluido en antologías sobre Poesía peruana como “El ojo de la aguja” 2003, (U.I.G.V), “Ríos viejos voces nuevas” (Ed. Casa del poeta peruano 2005), “Cuentos Reales”, (U.I.G.V. 2005) “Manual de literatura peruana”  (Afa Editores 2008), “Antología poetas del mundo” (Revista Hispanoamericana de Literatura 2008), “Antología palabras sin fronteras” (Universidad Ricardo Palma – 2009), “Antología de poetas peruanos” (ediciones Jaguar, México 2009). Ha participado en festivales internacionales de poesía tanto en Perú como en España, Argentina, Brasil Cuba, Ecuador, Estados Unidos y Chile. Ha ganado los premios internacionales de poesía:
Hermandad Lationamericana , Buenos aires 2006
Premio Hispanoamericano de poesía Ruben Bonifaz Nuño, México 2013


jueves, 19 de febrero de 2015

Entrevista a Willy Gómez Migliaro - Paolo Astorga

Entrevista a Willy Gómez Migliaro
Yo nací poeta. Era como un llamado. Siempre quise serlo”.



Entrevista realizada por: Paolo Astorga


¿Desde cuándo comenzó a escribir? ¿Por qué?
Yo nací poeta. Era como un llamado. Siempre quise serlo.

¿Qué es para usted la Poesía?
Siento que la poesía es otra forma de pensar la vida.

Cuéntenos sobre su vida, sus obras, sus proyectos, su actividad literaria
Mi vida está dedicada a la poesía y al amor. Escribo todos los días.

¿Cómo define su poesía?
Una escritura de retazos en la mente de un chico triste, esquinero de barrio.

¿Cree que el poeta es un ser obsesivo?
Sí, en esa lucha con el lenguaje, enloquece definitivamente.

¿Qué escritores o poetas han influenciado en su producción literaria?
José María Arguedas, Pablo Guevara, Rodolfo Hinostroza, Juan Ramírez Ruiz, Dalmacia Ruiz Rosas Samohod & Montserrat Álvarez.

¿Qué tan importante para usted es la literatura?
Con ella mi mundo funciona.

¿Es necesario que el escritor sea un hombre comprometido?
Sí, con todas las causas que impliquen abolir la estupidez, el populismo y la ignorancia.

¿Cuál es el fin de su poética?
Construir campos de acción ilimitados.

¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a través de los años?
De un Frankenstein a otro Frankenstein, todos los días.

Dentro de su producción literaria, ¿Qué obra elegiría usted por optar en una en especial?
Ninguna. Ya no me gustan mis libros de poemas.

¿Qué hace antes de escribir?
Cocino, juego con mis hijos y le pregunto a Margarita cuánto me ama.

¿Qué opinión tiene usted sobre la poesía que se publica en la actualidad?
Es interesante, compro y leo todo o casi todos los libros de poemas que llegan a las librerías.

¿Qué es para usted un buen libro?
Un objeto bello con algunas puertas de emergencia.

¿Cómo ve usted hoy por hoy la industria editorial? ¿Cómo autor, qué soluciones le daría a este problema?
Me interesan las editoriales independientes o alternativas, son las mejores. Por ejemplo, puedo nombrar Paracaídas Editores, Hipocampo Editores y Arteidea porque he trabajado con ellos.

¿Cree en los concursos o certámenes literarios?
No, pero los que crean, pues adelante.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión literaria por Internet, como revistas literarias, blogs, páginas sobre literatura, redes sociales, entre otras?
Son interesantes, de ellas recibo mucha información y ayuda a mi escritura.

¿Cuáles son las obras que recomienda leer?
Los comentarios reales de Inca Garcilaso de la Vega
Los ríos profundos de José María Arguedas
Hotel del Cusco & otras ciudades de Pablo Guevara
Consejero del lobo de Rodolfo Hinostroza
Un par de vueltas por la realidad de Juan Ramírez Ruiz
Monte de goce de Enrique Verástegui
Anteparaíso de Raúl Zurita
Symbol de Roger Santiváñez
Pastor de Perros de Domingo de Ramos
Palacio de Justicia de Dalmacia Ruiz Rosas Samohod
Zona dark de Montserrat Álvarez
La insidia del sol sobre las cosas de Germán Carrasco
Octubre de Manuel Fernández

¿Cuál es el consejo que daría a los nóveles poetas?
Leer. Persistir, persistir & persistir.

Por último: ¿desea agregar algo más?
No, muchas gracias por pensar en mí.



Poemas de autor


TRES POEMAS



MASSACRE COMO EN LA ISLA del frontón masacre Bagua la i-
noída de los ríos profundos
masacra peruano con goles y autos robados para verte
pacha hermano masacra la selva
biológica reza masacre aunque digamos tu nombre
aunque no te ame des-
pués de la masacre tengo miedo & escapo
al fondo un pretexto para no volver la sangre al fin confunde mi cuerpo
confunde mi canto confunde mi sexo
seco sobre mí todo vuelve a nosotros sino falta el amor
de primer cielo o campos a la intemperie
arman algo para destruir
el lenguaje con el que vivo
casi fotografías
de cuerpos que cubren el Perú
y parecen borrachos mira tiemblan ante el sur-
gimiento del paisaje           tiemblan
sta. chusma                         vencida
no tengas miedo



AMO DEL SER O LANZA MI DESDICHA al desafío de paz
aunque toda oposición a la oscuridad jala lámparas
en cuclillas sientes aire vicioso de capilla
rodean línea de paz como un campo lejos digno del ganado
regocijo pavas esmeraldas carne escabechada delante de la bodega
o mezquita de santos al cumplir la promesa
habrá encuentros para servir mirar considerar el punto de vista
de los que siguen parados en ese campo
sin paz sin distancia de la emancipación de mujeres
en sus tiendas de antiguas peinadoras con ruleros
amor entrando por la puerta naranjos afuera
prende la belleza a tajos surtidores del goce
de arcos para el esqueleto de fachadas republicanas
con arcángeles de San Rafael del porvenir en la maratón
con algunos dones y el triunfo sobre el puente el único peruano
hecho mierda en los aires viciosos remodelando a vista & paciencia
tu belleza en primera fila de ciclistas y patinadores
con esquelas de la celebración de paz
un acto que envuelve al fin



DESDE LAS EXPOSICIONES de ayar manco a la cumbia tropical
de raudal en raudal la hacemos en escuelas militares
a un paso de los andes al donar los soles
si responde la tolerancia de saber que tienes belleza
no la división al vestir de primavera un país
ya cualquiera intenta saltar no ser una provincia
porque al crear sobrantes vaticinas otra destrucción
de relatar la historia del Perú al fondo
porque al hablar huacos se forma el tiempo de un cuerpo
fardo moderno al levantar cortinas no más
prohibir cualquier denuncia de coser bolsas hace 20 años &
desaparecer el estado de la representación heterogénea
hace 10 años valía era solo cuidar una forma política
hasta llamar al orden todo tipo de mal gusto y curar valles
primero de los signos pero no de cambiar de negar
toda semejanza con el resto


Sobre el autor:
Willy Gómez Migliaro. Lima (1968), es autor de los libros de poesía Etérea (Hipocampo Editores, 2002), Nada como los campos (Hipocampo Editores, 2003), La breve eternidad de Raymundo Nóvak (Hipocampo Editores, 2005), Moridor (Pakarina Ediciones, 2010); Construcción civil (Paracaídas Editores, 2013); Nuevas Batallas (Arteidea Editores, 2014). Compilador del libro OPEMPE, relatos orales asháninka y nomatsiguenga (2009).

miércoles, 18 de febrero de 2015

"Mujer moderna" de Karina Gómez y Lynette Mabel Pérez - Paolo Astorga

Mujer moderna



Mujer moderna
Karina Gómez
Lynette Mabel Pérez
(Verdeblanco Ediciones, 2013)


Mujer moderna, es un canto a la libertad donde el poder reivindicativo, transformador, se encuentra en el corazón mismo de la mujer. La necesidad de sentirse autónoma, de construirse frente a la violencia de una época donde todo es próspero y seguro”.


Escrito por: Paolo Astorga

Mujer moderna (Verdeblanco Ediciones, 2013) de las poetas Karina Gómez (Colombia, 1976) y Lynette Mabel Pérez (Puerto Rico, 1976) es un libro cuyos temas principales son, sin duda, la libertad y la perseverancia frente a la violencia y la indiferencia. Este poemario dividido en dos partes plantea de manera intensa un juego de voces donde el discurso se construye como una denuncia irónica y a la vez estentórea, donde el desenfado y la pasión desbordan en un lirismo que se acerca a lo confesional. En la primera parte denominada “Colombina” de Lynette Pérez, observamos la necesidad por cantar, por expresar, donde la libertad se vuelve patente, allí donde decir es tan importante, urgente, como demostrar que la fuerza es siempre la constante de los que luchan. Como podemos leer en “El hada del hogar”:

Tengo tríceps de acero
Músculos que rivalizan con los de Terminator
me los he ganado a fuerza de restregar pisos
a lomos de una escoba andariega
no permito que nadie diga lo contrario
soy una mujer moderna.

Esa mujer moderna, esa luchadora cotidiana es la que ha ganado la fuerza de la independencia. Su fuerza es la persistencia ante la adversidad, la discriminación y el dolor que causa la indiferencia. Se ha empoderado y con valentía ha construido una identidad en el sufrimiento. Sabe que la única forma de vida posible es la lucha intensa y el reconocimiento y valoración de sí misma. Esto lo sabe muy bien Lynette cuando nos plantea:

Soy,
la que hace manteles con un suspiro,
la que respira toda la desidia del mundo,
la que se entretiene en el hilo de una cuerda floja,
la que se vuelve polvo de estrella,
la que elimina palabras hasta borrarse del todo,
la peor, la maldita la que se de-forma frente al espejo,
la que se re-usa en el telar del silencio,
la que se fragmenta o moderniza en una inhalación,
la que recorre el horizonte quebrado del recuerdo.

El erotismo también puebla el libro de manera viva. Sin embargo, hay un hálito de frustración, de inseguridad, de angustiante insatisfacción. La nada reclama su sitial y avienta a construir una melancolía frente a la insignificancia. La negación de la herida solo hace que las máscaras aparezcan y se muestre en su real magnitud de la desolación:

Colombina

Fabrico una careta con los agrios colores de la risa, denso maquillaje que matiza mis ojos. Pinto de rojo este rictus amargo, delineo cada carcajada con lápiz labial. Patética Colombina hurgando en su baúl de recuerdos. Disfraces de muerte sobre el escenario de la vida. Mi nariz está roja: rota. La ha quebrado la asfixia. Pies pequeños que no llenan mis zapatos, me han quedado grandes. Mis manos no rellenan los bolsillos, estoy cubierta de harapos. Soy hija de la carencia, mi vida está hecha de remiendos. Estoy más cerca del infierno que del cielo. El derrumbe ha empezado, nada puede pararlo. El precipicio es hondo, inevitable la caída. Las candas matan, las risas no sirven de escudo cuando mi peor enemiga soy yo misma, un fantasma que ríe en circos inertes. Las dagas del sarcasmo se han quedado cortas. Basta con cerrar los ojos para que me acuchillen las palabras, la única receta para no morir.


En la segunda parte denominada “Lilith” de Karina Gómez podemos ver un discurso centrado más en los tópicos de la identidad como rebeldía ante la culpa y el pecado. La mujer en la historia ha sido siempre vista como el símbolo de la perdición, como la tentación más abominable, sin embargo, la poeta enfrenta ese destino y se apropia de una voz desafiante contra el machismo aún imperante en nuestra sociedad:

Puta, sirvienta e hipócrita

He salido al mundo, una bruja poseída,
rondando el aire negro, más valiente por ello.
Anne Sexton

No estoy hecha para vaciar
el contenido de tu escroto,
ni para preparar tu comida
y limpiarte la casa
o para esperarte sonriente
aunque me trates mal
-estás confundido-
no soy la mujer que esperas.
La primera se llama puta,
la segunda se llama sirvienta,
la tercera se llama hipócrita.
Perdón,
no soy ninguna de las tres.


Como vemos el amor y el pecado se mezclan en “Lilith”. La frustración, sin embargo, es el dolor de lo incompleto, lo inacabado que genera la angustia. Es el dolor nuevamente, esa bella prisión de la que queremos liberarnos, pero que no hay mayor salida que la resignación o lucha constante con nosotros mismos:

Pecador

Pecador de muchos mundos, vuelve a pecar en mí. Estira tu mano y palpa mis vestiduras. Harapos mugrientos de la vida. Desgárralos. Quita cada prenda que me cubre, cada trozo de carne o de tejido que nos separa. Dispérsalos por el suelo. Desnúdame. Bébete mi sangre para que entiendas mis tormentos. Aprisiona entre mis manos la voluptuosidad de mis temores. Muérdeme. Succiona el veneno que corre por mis venas y escúpelo sobre mi vientre. Acaricia las puertas de mi infierno; ábrelas para que fluyan mis demonios. Derrama tus creencias en mis rincones. Bendíceme. Túmbame sobre tu pecho. Haz de mí el mayor de tus pecados. Llena mis oídos de aventuras. Relatos de fuga y libertad. Dame tus vivencias para llenar con ella este vacío que me contiene. Una vez más, hazle el amor a mis neuronas. Penetra mi alma. Hazme translúcida para ti. Quiero sentirte dentro. Quiero sentirme completa. Amolda tu milagro a mi pecado. Lame mis tristezas. Cubre mis miedos con tu saliva. Recorre mis adentros. Haz un nuevo mapa de mí. Marca con cruces mis tierras baldías. Descúbreme. Cuéntame tus hallazgos. Apropíate de ellas y edifica una nueva celda para ti. Recoge mis huesos. Haz de ellos tus barrotes. Usa  mi carne de colchón, mis senos como almohada. Cubre con mi piel la frialdad de tus noches. Enciende mis gemidos para que rompan tus silencios. Pecador de muchos mundos, de experiencias innombrables, redímete en mí. Energízame con tu risa. Lléname de vida. Enséñame a soñar. Dame la sensibilidad de tu espíritu. Dame la fortaleza de tu carácter. Dame un poco de tu luz. Pecador de muchos mundos, libérame a tu prisión.

En conclusión, Mujer moderna, es un canto a la libertad donde el poder reivindicativo, transformador, se encuentra en el corazón mismo de la mujer. La necesidad de sentirse autónoma, de construirse frente a la violencia de una época donde todo es próspero y seguro. La mujer moderna es aquella que impregna al mundo con su fortaleza, con su dulzura y erotismo; pues, es, a fin de cuentas, vida.